PÁGINAS

domingo, 26 de julio de 2026

EL SEÑOR TOMÁS

 

          ¡Pobre Tomás! Ya no es el mismo desde que se quedó viudo. Profundas ojeras enmarcan su mirada apagada. Desde que se levanta hasta que se acuesta, un solo pensamiento ocupa su mente: la ausencia de su mujer, el único y gran amor de su vida.

          Por las mañanas intenta distraerse. Sale a por el pan, se da una vuelta por el barrio y recibe la visita de su hija, que le trae el almuerzo en una fiambrera. Pero las tardes son una auténtica tortura. Al colocar sobre la mesita aquel retrato de las últimas vacaciones, los recuerdos afloran hasta hacerlo sollozar. Ha tenido que cerrar el cuarto donde ella pasaba las horas cosiendo; todo permanece intacto, tal como ella lo dejó, no ha querido tocar nada,  pero es demasiado doloroso verlo.

          A la caída de la tarde, vuelve a salir. Baja al bar y toma un refresco mientras charla con algún vecino, pero la pena no se va. Y cuando vuelve a casa es aún peor, pues el sentimiento de soledad se agudiza: ya no hay nadie que le esté esperando.

          Sin embargo, hoy cuando ha vuelto de su paseo, no lo ha hecho solo. Un perrito negro, sucio y asustado caminaba a su lado. Tomás le ha llevado a la cocina y le ha puesto algo de comer en un recipiente de plástico. El animal ha comido con avidez y después le ha mirado agradecido. Luego se ha quedado dormido sobre la alfombra.

          Y esta noche, por primera vez en muchos meses, la casa no se ha sentido tan triste.  Tomás ha acariciado al nuevo inquilino y se ha ido a la cama con una sonrisa.  Su soledad, de pronto, se ha hecho un poco más pequeña.  

 

                      El viejo sillón de skay de la salita




8 comentarios:

  1. Ternura al por mayor. Ese animalillo encontró hogar y el señor Tomás un cariño de verdad. Precioso.
    Un besito y me despido hasta más ver, dentro de poco. Besos y achuchones.

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    1. Muchas gracias , Campirela.
      Que tengas unas felices vacaciones.
      Besos

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    1. Me alegro, Orlando, que haya despertado ese sentimiento en tí.
      Un abrazo

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  3. Traer un nuevo animal a casa, implica dedicarle bastante tiempo para enseñarle los protocolos y horarios de la casa.

    Un perro ya viejo puede tener costumbres diferentes a las esperadas. Quizas sea mejor no dejarlo entrar a la casa pero si darle agua y alimento cerca del porton de entrada.

    Llamar un amigo veterinario tambien seria recomendable para desparasitar el perro y verificar que no este herido o enfermo.

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    1. ¡Por supuesto! Imaginemos que el señor Tomás hizo todas esas cosas y tomó precauciones. Yo misma tengo en casa un perro callejero y hemos encontrado la felicidad los dos.
      Un abrazo J.C.

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  4. Una historia plena de esperanza para Don Tomás, un abrazo Brurata!

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  5. Y para el perrito también.
    Un abrazo Mariarosa

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