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viernes, 8 de mayo de 2026

DESPUES DE COMER

              

                     DESPUÉS DE COMER

          Todas las tardes después de comer, doña Carmencita se prepara una buena taza de café, se sienta en el sillón de cuero marrón y enciende el televisor. A esa hora comienza la telenovela. Una historia interminable con capítulo diarios. Y así durante días, semanas, meses, e incluso, años, como una especie de carretera que no lleva a ninguna parte.

          Los tramas se entrelazan, desaparecen unas, aparecen nuevas. Los personajes cambian sus papeles, empiezan siendo buenos, luego se hacen villanos, a otros los ocurre al revés. En este universo todo es posible, envejecer, morir, resucitar, lo importante es que la película no llegue nunca al fin.

          Después de muchas tardes de observación, he llegado a la conclusión de que tiene que ser algo muy interesante porque doña Carmencita no aparta la vista de la pantalla, y eso se repite en la mayoría de los hogares. Del tendero hasta la modista, todos esperan con ansiedad que lleguen las cinco de la tarde. La vida se detiene a esa hora.

          Y luego, los dramas acontecidos son el tema de conversación en las tertulias.

          ─ ¡Quién lo hubiera dicho de don Benito! ¡Menudo sinvergüenza!

          ─ Pues la criada… seguro que esconde algo.

          ─ ¿Y qué os parece el nuevo galán? ¿conseguirá casarse con la hija?

          Los ecos de la ficción resuenan mucho después de que se acabe la emisión.

          Personalmente no logro entender el atractivo, porque yo solo alcanzo a percibir el olor a rancio y trasnochado que tienen las historias. Quedarían muy bien como somnífero para ayudar a una plácida siestecita. Ahora comprendo por qué doña Carmencita se prepare esa enorme taza de café para soportarlo.

          Y es que…¿Quién entiende a los humanos?

 

                                       Crónicas de Brurata Literata


                                  

    

Queridos amigos

Hoy me he decidido a empezar este blog con mucha ilusión. Soy amante de la escritura desde siempre, aunque nunca me he dedicado a ella y no la manejo con destreza. Sin embargo, ahora siento unos enormes deseos de dedicarle tiempo y por eso me he lanzado a ello y he comenzado este blog. Veréis que mis textos son sencillos, aunque confío que con la práctica y el tiempo pueda ir mejorando. 

Los firma una tal Brurata Literata, un ser que no se sabe muy bien quién es, a medio camino entre una bruja, una pirata o una simple ama de casa con ganas de saber y comprender al género humano. 

Una buena amiga mía me dijo una vez, que todos dejamos en lo que escribimos pedazos nuestros de lo que somos, lo que fuimos o lo que nos gustaría ser. Por eso si os quedáis a mi lado descubriréis mucho sobre mí y quién sabe dónde nos podría llevar ese gusto común por las letras y las historias.

Espero que os guste este sitio y que lo visitéis con frecuencia. Yo estaré deseando recibiros y abriros las  puertas de para en par.

Firmado,

Brurata Literata