PÁGINAS

lunes, 11 de mayo de 2026

 

EL CALCETÍN VIUDO

El calcetín viudo es aquel que no tiene pareja, se queda triste, aburrido y sin nadie al lado a quien contar sus cuitas. Es una lástima que ocurra eso después de haber experimentado tantas cosas juntos; sufriendo el roce de los zapatos, el sudor de los pies o el olor a material.

¡Siempre encajonados y sin apenas poder respirar! Solo para mantener calientes y protegidos los pies de los humanos.

Cuando los calcetines están emparejados son felices. Van juntos a todas partes y las alegría y penas pueden ser compartidas al momento. Tanto uno como otro se sienten comprendidos. Son exactamente iguales y se pueden cambiar de pie sin que nadie se dé cuenta.

Esa es la vida que suelen llevar recién adquiridos, lo malo es cuando alguno de ellos tiene un percance. Empieza a sufrir alguna enfermedad, como un roto por el que asoma el dedo gordo del pie o un terrible desgaste en el talón. Entonces todo se echa a perder.

Hace años se realizaban curas de emergencia, se cosían esos pequeños agujeros con una cirugía impecable y el calcetín volvía a usarse durante algún tiempo más; pero ahora ya no existen cirujanos de esos y lo más habitual es que termine en el cubo de la basura; sin compasión de ningún tipo por el humano al que ha prestado sus servicios.

¿Y qué ocurre entonces con su compañero?

Pues su futuro no es muy prometedor. A veces termina en el mismo lugar que el anterior; pero si el humano guarda todavía algo de piedad, puede darle una segunda oportunidad.

Por ejemplo, puede introducirle en el mundo del arte haciendo de él una simpática marioneta, o puede emplearle en el servicio de limpieza como bayeta o incluso como guante para agarrar los objetos calientes de la cocina.

Conocí una vez un calcetín guapísimo, con una lana extraordinaria, que se quedó viudo siendo muy joven. Su pareja se extravió y nunca más se supo de él. Tras largas semanas de oscuridad apartado en el hueco del cajón, el humano decidió entregárselo al perro como juguete.

Al principio el calcetín estaba aterrorizado. Todo el mundo sabe cómo las gastan los perros con los juguetes: los llenan de babas, los mordisquean y al final termina por romperlos. Pero en este caso no fue así. El perro lo acogió como algo muy preciado. Lo tenía siempre en su colchón y le gustaba dormir a su lado, notando la lana blandita y suave rozando su cuerpo. No consintió que nadie se lo arrebatara. Y a su vez el calcetín fue feliz percibiendo el calor que le proporcionaba esa enorme masa de pelo. Encontró, sin esperarlo, un lugar seguro en el que se sintió querido y apreciado hasta el fin de sus días.

¡Estas cosas suceden aunque no lo parezca! Por eso desde aquí quiero lanzar un mensaje a todos los calcetines viudos del mundo, y decirles que no desfallezcan porque la puerta de la esperanza está siempre abierta.


                                         Cuentos de Brurata Literata




27 comentarios:

  1. Una buena amistad empieza sin saber ni cómo, ni por qué. Un abrazo, P.

    ResponderEliminar
  2. Así es , Blanca. Gracias por venir. Besos

    ResponderEliminar
  3. Ja, ja, ja. Muy bueno! Y también los hay que pierden a su pareja en lo más recóndito de la lavadora. Todo un misterio. Y mira que con las aplicaciones que tienen una vez viudos, nunca les hemos tenido la simpatía que se merecen, je, je.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Pues si que es verdad, cuando se quedan viudos lo más fácil es que terminen en la basura. Muchas gracias por tu visita Josep.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. ¡Ah, que bonito!
    Es como un cuento lleno de magia.
    Me ha gustado mucho como has dado vida a ese calcetín, que a pesar de su viudedad volvió a encontrar el amor.
    Una prosa poética muy bella.
    Gracias.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Maripaz por tu visita y tu amable comentario. Ya sabes que el amor puede estar en cualquier parte.
      Un abrazo

      Eliminar
  6. ¡Ay! te olvidaste de aquellos que desaparecen dentro de la lavadora, como si fuese esta un portal a otra dimensión desconocida, pues los que desaparecen ahí lo hacen para siempre.
    Simpático relato.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Ja,ja,ja. Si esos también llevan lo suyo, quizá pasen a una dimensión mejor ¡quién sabe!
    Muchas gracias, Francisco, por tu visita.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Pero qué bonito por favor, qué bonito.
    Con tu permiso subo el enlace al grupo que tengo en Fb de blogs. Me ha encantado tu entrada.
    SAludos.

    ResponderEliminar
  9. Muchísimas gracias , Manuela. Un placer tenerte por aquí.
    Besos

    ResponderEliminar
  10. Precioso cuento del famoso calcetín perdido, en tu caso enviudado, a quién no le sucedió? Ahí te dejé mi saludo de bienvenida en tu inauguración, un abrazo Brurata!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, María Cristina. Bienvenida a mi espacio.
      Besos

      Eliminar
  11. Muy buen relato y original por donde se lo mire. Me encantó.
    mariarosa

    ResponderEliminar
  12. Muchas gracias, Maria Rosa. me alegro que te haya gustado
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  13. Hola Brurata, a quien no le ha pasado esto verdad?, y siempre el pobre ¨viudo¨ termina en el mismo sitio que el otro, no habia pensado en la utilidad que das de el, bueno es saberlo y asi se aprovecha, lo que es bonito el final que tuvo tu protagonista al lado de ese perro que le lleno de cariño, precioso relato.

    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Pues si, al final el pobre calcetín encontró su lugar en el mundo.
    Gracias por tu visita, Piruja.
    Besitos

    ResponderEliminar
  15. Hola Brurata, me ha gustado mucho tu relato, y me alegro que ese calcetín tuviera un final feliz. Yo tengo un relato de calcetines tambíén a ver si lo encuentro y te lo comparto por aquí. Un placer visitar tu blog. Un saludo.

    ResponderEliminar
  16. Muchas gracias Ainhoa por tu visita y comentario.
    Saludos

    ResponderEliminar
  17. ¡Todo cuanto dilucidas, me gusta! ¡¡¡ Los calcetines son entrañables!!! Hasta la propia palabra vale para un roto o un descosido: ¡Es típico ponerle a un gatito "Calcetín" o "Calcetines"! Es más, el desconocido poeta de la bohemia española, el gran Armando Buscarini [ Logroño 1904 -1940 , pobrecillo, se malogró en Su Existencia!!!!] tenía una miscelánea en un tomo llamada "Emocionantísimas Aventuras de Calk–Zettin" Muy majo tu blog y, con tu permiso me quedo entre tus seguidores.
    🧦 🧦 🧦 🧦 🧦 ¡¡¡¡¡¡¡ Recibe Mis Consideraciones Más Distinguidas!!!!!!! 🇪🇸
    J u a n E l P o r t o v e n t o l e r o ; aka Juan Y Su Horizonte 🍊

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias , Juan , por tu visita y comentario. También por hacerte seguidor de mi blog. Voy a ver el tuyo.
      Saludos

      Eliminar
  18. Ingenio para un relato donde la fogura literaria de la personificación le da vida al calcetín, que que a pesar del tratamiento ruin de algunos encuentran mejor destino del perro que hizo a una calceta en abandono su mejor amigo. ¡Cómo les agradan a los perros los calcetines ! UN Abrazo. Carlos

    ResponderEliminar
  19. Si, a los perros todo lo que sea blandito les gusta: mantas, peluches, cojines...je, je. Muchas gracias por tu visita y por seguirme.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  20. Que bonita y ocurrente historia, Has creado un mundo maravilloso. Mi abuela no permitiría que una de las medias perdiera a su pareja. Siempre tenia listo su huevo para coser calcetines... Un abrazo, Brurata.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las abuelas de antes cosían más que las de ahora, je, je. Gracias por tu visita, Gil.
      Un abrazo

      Eliminar
  21. Las parejas que más se lavan y se separan son los calcetines jjj,a quien no se nos ha perdido uno y nunca lo hemos encontrado.
    Precioso cuento, gracias por compartirlo.
    😘🌹🦋

    ResponderEliminar
  22. he desarrollado una tecnica interesante, compro los paquetes de medias o cacetines en donde viene al menos unos 6 pares, 12 iguales.....

    si se pierde uno no se nota, seria como un matrimonio multiple.

    eso si, el ultimo que quede seria viudo 11 veces

    ResponderEliminar
  23. Es una buena técnica la que has desarrollado, no cabe duda. Muchas gracias por tu visita.

    ResponderEliminar

➽ Paso 4: Guarda los cambios y listo,